• El tema del empleo es siempre un gran reto para cualquier egresado y en medio de esta profunda crisis valdría la pena no descartar el autoempleo.

Por: Redacción/

Los jóvenes egresados de las instituciones de educación superior suelen enfrentarse a diversas barreras para integrarse al mercado laboral, pero sin duda después de la pandemia esta serie de obstáculos se pronunció ante la crisis del trabajo en el mundo provocada por el COVID-19, que en su momento se vio reflejada en despidos masivos o en el quiebre de empresas, sobre todo las pequeñas, sostuvieron egresados que participaron en el 2º. Encuentro por la Educación Superior en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Egresadas y Egresados de la Educación Superior. Trayectorias, experiencias y expectativas laborales.

En la mesa Ya salí y ahora ¿qué hago? la maestra Lesly Adriana Fernández Ambriz, jefa de proyectos de Vinculación con Sectores Productivos de la Unidad Iztapalapa de la UAM y quien moderó el panel, señaló que el tema es crucial para todas las universidades, por lo que la UAM creó un comité para apoyarlos en su óptima incorporación al empleo, pues éste exige capacidades y condiciones muy específicas y habilidades que no siempre se desarrollan siendo estudiantes.

La experta en terapia psicoanalítica aseguró que hoy en día se habla del valor del talento humano, que conjuga habilidades, actitudes, aptitudes, creatividad, innovación, valores y compromiso, que por muy fácil que se diga son herramientas que se van adquiriendo con la experiencia y en la incorporación laboral, pero no antes.

Braulio Hernández Morales, arquitecto por la Unidad Xochimilco de la UAM, mencionó que cultivar redes de apoyo es indispensable a lo largo de la vida, pero puede ser de especial interés para encontrar empleo, por ello la mejor red es la que se va creando durante la licenciatura.

“Nuestras escuelas no están preparadas para requerimientos especializados, ya que los planes de estudio están atorados en décadas anteriores, por ello es urgente que las universidades incorporen de manera integral los conocimientos tecnológicos al ámbito universitario”, aseguró el también ex Consejero Académico.

Además la adaptabilidad y la tolerancia a la frustración son parte de la fórmula laboral actual, pero pese a ello es vital ser muy disciplinados, sobre todo con las nuevas formas de empleo y autoempleo, y a pesar de existir una necesidad económica es importante no tener miedo a renunciar frente a ambientes laborales tóxicos.

Es como ser empático, pero siempre marcando límites claros, apuntó Ana Lucero Pérez Bedolla, licenciada en Matemáticas Aplicadas por la Unidad Cuajimalpa, quien durante sus estudios universitarios trabajó ayudando a otros estudiantes a acreditar materias gracias al programa Apoyo entre Alumnos en el taller de matemáticas.

Pérez Bedolla recordó lo difícil que fue adaptarse a las clases en línea durante los dos últimos años, porque como ella muchos jóvenes esperaban con ansia la movilidad nacional e internacional que se vino abajo con el confinamiento, el cual no sólo imposibilitó la estancia en otras universidades, sino también el forzoso desapego con espacios más interactivos como los talleres y laboratorios.

Este fue el caso de Luis Fernando Segundo Gonzaga, ingeniero bioquímico industrial por la Unidad Iztapalapa, quien, sin embargo, a pesar de haber egresado en 2021 pudo hacer una estancia en el Instituto de Medicina Genómica, donde desarrolló un proceso de bioinformática para pacientes con variantes patogénicas.

El encuentro –realizado en el auditorio Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez de la Rectoría General de la UAM– contó también con la participación de Miriam Mayorga Mayorga, egresada de la Licenciatura en Agronomía por la Unidad Xochimilco, quien subrayó que algunas ofertas sólo están dirigidas a varones con experiencia mínima de tres años, cédula profesional y el dominio de un segundo idioma, lo que limita demasiado la posibilidad de encontrar un empleo digno.

La agrónoma recomendó acercarse de manera directa a las empresas, postularse y prepararse con ahínco para los exámenes, autocapacitarse, tomar cursos e ir creciendo en el conocimiento, porque en su caso esta opción educativa no cuenta con convenios que se dediquen a reclutar nuevos estudiantes, poniendo en la mesa la urgente necesidad de establecer más acuerdos entre particulares y universidades.

La maestra Fernández Ambriz indicó que entre las tareas pendientes queda la de promover más y mejores prácticas profesionales y espacios de inserción al campo laboral, así como crear mayores y mejores alianzas –tanto con el gobierno como con la iniciativa privada– para no dejar desprotegidos a los jóvenes al salir de la Institución.

El tema del empleo es siempre un gran reto para cualquier egresado y en medio de esta profunda crisis valdría la pena no descartar el autoempleo, concluyó.