Por: Redacción/

En la UNAM se combate la violencia mediante la efectividad en la atención de los casos que se registran, con estrategias de sensibilización y prevención, reformas y acciones legales que logren la permanencia de estrategias y programas “para llegar a una comunidad más paritaria, igualitaria y sin violencia”, afirmó Tamara Martínez Ruiz, coordinadora para la Igualdad de Género de esta casa de estudios.

Al participar en el conversatorio “Experiencias universitarias de políticas de igualdad de género. Universidad Libre de Bruselas y Universidad Nacional Autónoma de México”, destacó:

El Plan de Desarrollo Institucional de nuestra Universidad está constituido por seis ejes generales, 20 programas y 265 proyectos; de ellos, cinco ejes, once programas y 40 proyectos, se relacionan con la igualdad sustantiva.

Afirmó que los pliegos petitorios de las comunidades estudiantiles de la UNAM, principalmente de mujeres, fueron recopilados por la Coordinación a su cargo, a fin de atenderlos y hacer frente a la violencia de género a partir de la construcción de procesos que sean efectivos para prevenirla.

Además, se lleva a cabo un proyecto con la temática de masculinidades, con sectores estudiantiles y académicos, entre otras acciones, a fin de garantizar la igualdad sustantiva en esta casa de estudios.

Martínez Ruiz consideró que la violencia que ocurre en el contexto universitario, en general, vulnera el derecho a la educación, porque si la seguridad en las aulas no es una garantía, así como en las relaciones que se generan dentro de su campus, entonces tampoco es posible hablar de un derecho integral cumplido.

Olivia Tena Guerrero, investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH), recordó que después de la creación del entonces Programa Universitario de Estudios de Género en los años 90, vino una pausa donde “nos preguntábamos dónde estaba el relevo generacional. Y de repente comenzó el movimiento reciente, pero con las mismas demandas que se tenían en los años 70, cuando comenzó el feminismo en la Universidad”.

También se peleaba contra la violencia, pero no existían las posibilidades reales, materiales y simbólicas para que hubiera avances como los que existen en la actualidad, subrayó.

Norma Blazquez Graf, académica y exdirectora del CEIICH, expuso que la voluntad es importante para generar políticas de género en las universidades e impulsarlas.

“Cuando existen, se forman nuevas instancias que apoyan, impulsan y permiten que exista esta inclusión de políticas en nuestras instituciones de educación superior”, acotó durante el encuentro coordinado por Aleida Hernández, del CEIICH, y Enrique Rajchenberg, de la Facultad de Economía.

A su vez, David Paternotte, profesor asociado y vicedecano de Relaciones Internacionales de la Facultad de Filosofía y Ciencias Sociales de la Universidad Libre de Bruselas, recordó que en el combate a la violencia esa institución efectúa diversas acciones.

Se cuenta con una “red de personas de confianza”, también con un grupo estudiantil denominado FRESH, que realiza acciones de sensibilización, y recientemente se creó un centro de acompañamiento para los estudiantes.