Por: Redacción/

El alumno debe estar en el centro de los modelos educativos actuales, por lo que es importante considerar que éste debe ser cada vez más autónomo en su proceso de aprendizaje, afirmó el doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Durante la presentación del libro Fenomenología de la agencia académica, de su autoría y de la doctora Sandra Castañeda Figueiras, académica del Laboratorio de Evaluación y Fomento del Desarrollo Cognitivo y el Aprendizaje Complejo de la Facultad de Psicología de la UNAM, subrayó la importancia de considerar los atributos con que el estudiante cuenta en su proceso de aprendizaje y cómo los docentes pueden fomentarlos.

Entre estas cualidades destacó las estrategias cognitivas, que son las que el educando “internamente hace para aprender”, por ejemplo, un diagrama que le ayuda a pensar, a entender lo que lee y entonces se lo apropia; existen también las autorregulatorias, con las cuales se plantea metas y verifica si las está cumpliendo, en un proceso que también se ha llamado metacognición.

Se trata de “conceptos muy técnicos, pero al final nos llevan a que el alumno se autoevalúe todo el tiempo y un buen escolar lo hace”, precisó el Rector General de la UAM en el Centro de Difusión Cultural Casa del Tiempo.

Una tercera estrategia son las creencias en el conocimiento; “en ciencia por ejemplo, frecuentemente consideramos que comprender significa repetir lo que el profesor dice”; otra mucho más reflexiva se refiere a que “lo que dice el docente es criticable y yo puedo verificarlo a través del uso de otras fuentes. Eso que el alumno cree acerca del saber determina cómo se va a acercar a las tareas”.

En la medida en que el joven se apropie de las herramientas que le permiten acercarse a la cognición se compromete más en continuar su proceso de aprendizaje y el docente debe ayudar para que eso ocurra, subrayó.

La doctora Castañeda Figueiras explicó que el libro, editado por la Unidad Cuajimalpa de la UAM y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, incluye una recopilación sobre el fenómeno de la agencia académica, “proceso que es una manera proactiva de que los alumnos se aproximen a los conocimientos que los hacen autónomos y responsables de sus procesos de estudio”.

Para explicar el concepto, los autores señalan en su libro que en tanto las sociedades del conocimiento exigen a las instituciones de educación superior nuevos capitales cultuales en sus egresados, más acordes están con una colectividad en continua transformación.

En ese contexto, “los educadores estamos llamados a revisar creencias, emociones, fundamentos teóricos y prácticas formativas en los que hemos basado la docencia, así como a identificar, entender y fomentar los mecanismos que determinan los nuevos capitales culturales requeridos en esta época, en la que la emergencia de la revolución de las tecnologías de la información promueve la globalización en muchas facetas de las prácticas sociales, políticas, científicas y, desde luego, educativas”.

Dado que hoy en día uno de los retos más importantes del sistema educativo es fomentar la autonomía en los estudiantes, resulta crucial fomentar su sentido de agencia, el cual es visto “como un estado experiencial mediante el cual el educando hace uso de sus recursos (cognitivos, autorregulatorios, volitivos, epistemológicos, sociales y de regulación emocional) para lograr metas individuales y sociales”.

El doctor Peñalosa Castro señaló que hoy se hacen muchos esfuerzos para poner al estudiante en el centro del proceso de enseñanza aprendizaje “y de lo que aquí hablamos es de una larga etapa, porque quienes ahora somos profesores fuimos formados de una manera tradicional y muchos, aunque sean jóvenes, tienen patrones de que instruir significa llegar y pararse frente a la gente y decir lo que uno sabe, lo cual ya no funciona”.

Lo que hay que hacer ahora es ayudarle a que resuelva problemas, a que se enfrente al conocimiento, se apropie de él y pueda en algún momento dado ser autónomo y autosuficente.