• Las empresas de limpieza que ofrecen servicios al gobierno de la cuatroté se convirtieron, en menos de tres años, en negocios que guardan “bajo la alfombra”.

Por: Israel Mendoza-@imendozape/

Las empresas de limpieza que ofrecen servicios al gobierno de la cuatroté se convirtieron, en menos de tres años, en negocios que guardan “bajo la alfombra” toda clase de trampas y expedientes negros de su actuar al ganar licitaciones o incumplir con contratos. Estas compañías son ejemplo de que en la cuatroté hay recovecos por donde se filtra la suciedad de algunas empresas.

Desde el pasado viernes 28 de enero, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), encabezada por Arturo Herrera, publicó en la página del sistema Compranet la convocatoria para que todos los interesados en proporcionar servicios de limpieza para lo que resta del año en alguna de las entidades del Gobierno Federal se inscribieran.

Sin embargo, viene el Contrato Marco, que es la nueva estrategia de contratación de las dependencias en donde los proveedores interesados se inscriben para la prestación de servicios, en este caso, de limpieza. El problema radica en que concursan las empresas emproblemadas ya que arriesgan y apuestan a la debilidad de filtros administrativos para detectar sus pifias.

Algo que no se consideró desde la Oficialía Mayor de Hacienda, de Thalia Lagunas, área responsable de llevar a cabo el análisis de las solicitudes que se presenten, es qué pasará con las empresas Aseo Privado Institucional, Grupo Relissa Servicios Corporativos y Gerlim, debido a que existen señalamientos sobre que todas ellas están vinculadas con José Juan Reyes Domínguez, además de que tienen distintas denuncias por incumplir con la inscripción de sus trabajadores en el Seguro Social.

Incluso, en su momento, a un par de empresas se les ligó con operaciones irregulares. Tanto, Grupo Relissa Servicio Corporativos y Gerlim, están marcadas como empresas que facturan operaciones simuladas. Incluso hay versiones de la existencia de una denuncia interpuesta ante la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en la que se implica a este par de compañías por su presunta participación en actos de corrupción y facturación simulada.

Según Compranet, Gerlim acumuló 35 contratos en 2019 por aproximadamente 268 millones de pesos, más otros 10 convenios por 53 millones de pesos, en lo que va de 2020. Entre quienes optaron por los servicios de la firma están el Fonatur, Secretaría de Salud (SSA), Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg), Secretaría de Cultura, INBA, Metrobús y Secretaría de Salud de la Ciudad de México.

En el expediente negro de Grupo Relissa Servicios Corporativos, está el antecedente de que fue favorecida en diciembre de 2019 con un contrato de 370 millones de pesos para prestar el servicio por 12 meses; sin olvidar que Aseo Privado Institucional figuró como parte del consorcio que se convirtió en ganador de un acuerdo por 407 millones pesos para encargarse del aseo en la Secretaría de Salud, de Jorge Alcocer, hasta el 31 de diciembre de 2023… Se trata de una situación que pone a prueba a la misma Oficialía Mayor de Hacienda, porque, además, es un secreto a voces que esta firma recae en incumplimientos contractuales.