Por: Redacción/

En México, es urgente y necesaria una regulación que permita impulsar la industria del cáñamo para brindar certeza jurídica a productores e inversionistas, es tan grande e importante esta industria, que Canadá consiguió ventas en el 2016 por casi 350 millones de dólares, resaltó la senadora Cora Cecilia Pinedo Alonso.

Durante su participación en el Conversatorio, “Cáñamo Industrial como factor para la pacificación y desarrollo de México”, la legisladora del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (GPPT) señaló que la regulación de los diversos usos de la Cannabis constituye para México un cambio de paradigma y que la industria del Cáñamo es una verdadera oportunidad de desarrollo económico para muchas comunidades del país.

Destacó que en México las autoridades regulatorias y muchos legisladores no han encontrado la forma de hacer la diferencia entre cáñamo y mariguana y eso ha perjudicado el crecimiento de la industria.

“En los Estados Unidos, lo hicieron de una manera muy sencilla, toda la planta de cannabis que contenga menos del .3 por ciento de THC, no es considerada mariguana y se le excluye de la lista de sustancias controladas”, señaló.

En este sentido, recordó que presentó una iniciativa que además de la expedición de una ley para la regulación del uso del cannabis para el uso lúdico, medicinal, científico e industrial, propone reformar diversos artículos de la Ley General de Salud y el Código Penal Federal a fin de contar con una legislación que excluya al cáñamo industrial de la lista de sustancias prohibidas.

“El cáñamo no es mariguana y es lo que debemos definir con toda claridad en la ley. (…) El no hacer esta diferencia en la regulación, complicará el desarrollo de la industria, pues estarán obligados a cumplir con los mismos requisitos de quienes cultiven mariguana”, sostuvo.

Pinedo Alonso destacó que en el análisis que se ha hecho en el Senado hasta el momento sobre el tema todas las fuerzas políticas han coincidido con la experiencia internacional en que el uso legal del cannabis, para su producción, transformación, distribución y comercialización, debe ser un proceso ordenado con base en una regulación clara y eficaz.

Se requiere, dijo una legislación que por un lado abra el camino a una nueva industria, y por el otro contemple como prioridad la salud y el respeto de los derechos humanos.

“Una regulación que haga la diferencia entre cáñamo y cannabis, representa una oportunidad de darle al campo mexicano un importante impulso, además de fortalecer el desarrollo de la industria textil, papelera, automotriz, y de alimentos, para la exportación”, aseveró.

Por ello, dijo, el conversatorio realizado en el Senado de la República tiene como objetivo el escuchar a quienes desde la sociedad ya han incursionado en esta industria e impulsar desde el legislativo, para que los empresarios mexicanos puedan hacer del cáñamo un sector competitivo para México, generador de empleos y de riqueza para el campo mexicano.

En el Conversatorio, que se dividió en dos mesas de análisis distintas, participaron: el Consejo Mexicano del Cannabis y Cáñamo; la Asociación Nacional del Hemp; la CONCANACO SERVYTUR; la Asociación Nacional de la Industria del Cannabis; el Consejo Mexicano del Cannabis y el Cáñamo; y las empresas Cannabisalud y Sativa Care.

Todos los participantes coincidieron en que en los últimos años la sociedad mexicana ha cambiado lo que hace necesario actualizar el marco jurídico en materia de uso y aprovechamiento, tanto de la Cannabis, como del Cáñamo, tarea que hace con oportunidad el Senado de la República.