Por: Redacción/

La coordinadora del Grupo Parlamentario del PRD, Verónica Juárez Piña, dijo que es necesario hacer contrapeso a las decisiones autoritarias que ha asumido el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Urge corregir el rumbo del país. La nación enfrenta de manera simultánea severas crisis de salud, económica y de seguridad, y lo que hasta el momento el gobierno de AMLO ha implementado no ha funcionado, porque está pensando más en la continuidad de su proyecto político que en el bienestar de las y los mexicanos”, apuntó en un comunicado.

“El Presidente no ve ni escucha las propuestas de distintos sectores para corregir las decisiones fallidas que ha tomado su gobierno. Vive en su propio mundo, inventando encuestas que le dicen que vamos muy bien”, sostuvo.

Pero, sobre todo, lamentó, “no ve ni escucha las tragedias cotidianas que enfrentan miles de familias que han perdido integrantes o que tienen algún enfermo de Covid-19; que tienen hijas, hijos o familiares que no son atendidos por un sistema de salud colapsado, que sufren el desabasto de medicamento; que se han quedado sin empleo, padecen por la pérdida de su micro empresa y patrimonio o que han sido víctimas de la delincuencia”.

Por ello, la líder parlamentaria dijo que en la Cámara de Diputados se tienen que ejercer las facultades constitucionales de contrapeso que debe tener el Poder Legislativo frente al Poder Ejecutivo.

“Con la mayoría artificial que construyó Morena en la Cámara de Diputados, el Presidente de la República se ha convertido en el legislador número uno, sin escuchar ni atender las propuestas de la oposición ni de la sociedad. En los dos primeros años de la LXIV Legislatura se ha priorizado la agenda del Presidente y los proyectos de presupuesto con lo que prometió su gobierno atendería las necesidades del país y enfrentaría la pandemia, pero es claro que esto no ha sucedido”, añadió.

Asimismo, se ha empeñado en continuar con la militarización de la seguridad, consecuentar a los capos de las organizaciones criminales, fomentar una política social clientelar, imponer megaproyectos inviables y una austeridad que se ha convertido en austericidio; ha sumido al país en una profundad crisis en muchos ámbitos, de la que urge salir antes de que se profundice aún más.