Por: Redacción/

Para fortalecer los servicios de salud, es necesario conocer la realidad del país y combatir al privilegio, una característica de los países de América Latina, aseguró la Subsecretaria de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Asa Cristina Laurell, al participar en las jornadas de trabajo del Lanzamiento del Informe de la Comisión de Alto Nivel “Salud Universal en el Siglo XXI: 40 años de Alma Ata.

Durante su intervención, en la sesión plenaria “La APS como enfoque estratégico para la Salud Universal”, dijo que esto se logrará a través de un modelo de financiamiento solidario para distribuir los recursos en salud.

Enfatizó que se pretende lograr la universalización de los servicios de salud a mediano plazo con políticas públicas transversales, educación para la salud, desarrollo tecnológico y científico, así como con una política de servicios de salud y medicamentos gratuitos.

Indicó que la austeridad republicana combate el privilegio, por ello se busca eficientar los recursos mediante la regulación de medicamentos y tecnologías.

En este sentido, la Subsecretaria de Integración y Desarrollo del Sector Salud dijo que el Informe de la Comisión de Alto Nivel puntualiza que la universalización de los servicios es lograr no solo la cobertura, sino asegurar que la población reciba, en cualquier lugar, atención médica.

Asimismo, dijo que en México la política social es una prioridad absoluta del Gobierno, donde se está gestando la universalización de la atención básica en salud.

Asa Cristina Laurell reconoció que el Estado tiene la obligación de garantizar el derecho a la salud como un derecho humano, pero en algunos países de la Región persisten o se reinstalan las enfermedades infecciosas asociadas a la pobreza, la exclusión social y marginación, que evidencian las limitaciones de los sistemas de salud.

La Declaración de Alma-Ata, que surge en esta Conferencia, reivindica el derecho a la salud. Sus definiciones han permitido interpretar la Atención Primaria a la Salud (APS) como estrategia política de los Estados y la sociedad civil para transformar los sistemas y los determinantes sociales de la salud en la población.