• Alfonso Guati Rojo, en su paso por último sexenio neoliberal del PRI dejó un desastre cuando fungió como Subdirector Jurídico Contencioso y Administración de Cartera de Petróleos Mexicanos.

Por: Israel Mendoza Pérez-@imendozape/

La miopía política existente en la cuatroté evita tener controles de vigilancia y confiabilidad en funcionarios ubicados en puestos estratégicos. Alfonso Guati Rojo, director de General de Normas de la Secretaría de Economía, es el personaje más conspicuo. En su paso por último sexenio neoliberal del PRI dejó un desastre cuando fungió como Subdirector Jurídico Contencioso y Administración de Cartera de Petróleos Mexicanos. Tres auditorías al área que encabezó en la empresa productiva del Estado exhiben su talante de funcionario sin rigor jurídico.

Sus excesos políticos llevan a Guati Rojo a tomar decisiones sustentadas en intereses económicos creados en su despacho jurídico más que por el apego a la norma de las instituciones. En el informe Auditoría de Legalidad Número 18/2016 se detectó una marcada falta de solidez en la aplicación de criterios jurídicos que a la postre le costaron millones de pesos a Pemex.

Dentro los complejos organigramas de Pemex, en la estructura de la Dirección Jurídica, se desprende la subdirección Jurídica Contencioso y Administración de cartera de Pemex, misma que coordina a la gerencia Jurídica Laboral; gerencia Jurídica Penal; gerencia Jurídica de Arbitraje y Asuntos Especiales. Estas áreas, de acuerdo con las auditorías hechas, eran las que se detectaron serias fallas. De todas ellas tuvo conocimiento Guati Rojo ya que él las firmó de enterado.

Antes de que sea tarde, Irma Eréndira Sandoval debe poner atención, a las acciones de Guati Rojo, y evitar una serie de problemas en la secretaría de Economía, ya que la titular Graciela Márquez Colín ya permitió que Guati Rojo actúe con manga ancha en los temas clave por ser a quien se le dejan los “trabajos sucios”.

La auditoría 18/2016 de Pemex denuncia que “en los juicios laborales se encontró falta de dirección en la estrategia de defensa que además en todo momento ha sumado tiempo que una vez emitido el laudo será susceptible de traducirse en salarios y caídas en perjuicio de los intereses de la empresa”.

En el mismo documento, se detectó “falta de seguimiento y supervisión de los asuntos tramitados en la gerencia jurídica región Sureste no se contó con sistemas eficientes que permitan administrar la atención de los juicios laborales por lo que se deben realizar los ajustes con que se estimen convenientes a efectos de visualizar aquellos juicios que sean acumulados y se llevn por cuera separada, con la finalidad de que no se genere falta de control en el seguimiento de cada unos de ellos”.

Entre las fallas que se detectaron desde la coordinación de Guati Rojo fueron deficiencias en la estrategia jurídica ante trabajadores sindicalizados. Falta de uniformidad en los criterios para ejercer para ejercer la función jurídica inconstitucional en lo referente al uso de la figura de la reconvención toda vez que su utilización reportó más perjuicios que beneficios a la empresa.
También se dieron debilidades en el control interno que afectan la eficiencia de procesos para la atención de juicios laborales. Ante las inconsistencias permanente toleradas por Guati Rojo, 36 abogados de su área fueron sometidos a un cuestionario de control interno. Medidas adoptadas y desesperadas por Pemex ante la falta de rigor y omisiones solapadas desde la Subdirector Jurídico Contencioso y Administración de Cartera de Petróleos Mexicanos.