• “El país enfrenta recortes de gasto que rondan del 6.5 hasta del 14.8 por ciento desde 2012; cada vez más gente ve mermado su acceso al recurso hasta el grado de no satisfacer sus actividades diarias de higiene”, señaló el coordinador del Grupo Parlamentario del PRD, Luis Espinosa Cházaro.

Por: Redacción/

El diputado Luis Espinosa Cházaro, coordinador del Grupo Parlamentario del PRD, presentó ante la Comisión Permanente una proposición con punto de acuerdo por el que se exhorta a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a que entreguen los recursos destinados a infraestructura hídrica.

Ello, subrayó en un comunicado, a fin de desarrollar y fomentar mecanismos y obras que posibiliten el aprovechamiento sustentable del agua en el país, ya que estamos frente a un asunto de seguridad nacional.

Tras precisar que están siendo evidentes los conflictos por el agua en el país, el legislador federal señaló que las disminuciones en el presupuesto y gasto en materia hídrica de los últimos años, particularmente en lo referente al abastecimiento, están pegando fuerte sobre la población.

Explicó que de acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados el país enfrenta recortes de gasto que rondan del 6.5 hasta del 14.8 por ciento desde 2012; y cada vez más gente ve mermado su acceso al recurso hasta el grado de no satisfacer sus actividades diarias de higiene, como ya se está viendo en Nuevo León, entidad con alta relevancia económica para México después de la Ciudad de México.

Alertó que igual se encuentran en alto riesgo de escasez de agua estados como Coahuila y Chihuahua, entre otros, si se recuerda que cerca de la mitad del territorio mexicano es desierto o semidesierto y ello agrava el fenómeno, particularmente porque en ellos descansa gran parte de la producción alimentaria y de crecimiento económico nacional, de ahí la necesidad de atender el tema en lo inmediato para alcanzar la seguridad hídrica presente y futura.

El legislador federal manifestó que a decir de la organización “México Evalúa”, sólo se dedicaron al agua 43 centavos de cada 100 pesos destinados a infraestructura, lo cual contrasta con los datos y recomendaciones emitidas por instituciones de desarrollo y financieras a nivel internacional, que plantean que se requieren aproximadamente 231 dólares por persona para garantizar el acceso a agua potable y saneamiento.

A lo largo de 10 años, definió Espinosa Cházaro, nuestro país tendría que destinar un presupuesto de alrededor de 40 mil millones de pesos anuales, lo cual parece una inversión razonable si se quiere resolver un tema de justicia social y ética de estas proporciones.

Precisó que los proyectos presa Libertad del área conurbada de la Zona Metropolitana de Monterrey, y Modernización Integral del Acueducto Río Colorado, Tijuana, por ejemplo, aunque en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2022 tienen una asignación de 584.7 y 269 millones de pesos, respectivamente, no han ejercido esos recursos.

“Actualmente en México la problemática causada por el estrés hídrico se ha diversificado y la situación de los principales almacenamientos en materia de agua es preocupante desde hace varios años. La subdirección general técnica de la Conagua reportó que a enero de 2019 nueve presas estaban al 100 por ciento de su llenado, 63 entre 75 y 100 por ciento, 54 entre el 50 y 75 por ciento y 10 contaban con menos de la mitad de su capacidad, todo lo cual se agrava con el cambio en los ciclos de lluvias.

El Sistema Meteorológico Nacional reportó que, del 1 de enero al 31 de diciembre de 2019, hubo en México 2.7 por ciento menos lluvia que la habitual para el periodo. En tanto, del 1 de octubre de 2020 al 11 de enero de 2021, se tuvo 19.9 menos que el promedio para esos tres meses.

Respecto a la sequía, de acuerdo con el último reporte del monitor de sequía, elaborado por la Conagua, al 15 de junio pasado, 72.58 por ciento del territorio nacional se encontraba bajo una condición de sequía, de anormalmente seco, a sequía excepcional.

Entre las causas del bajo nivel de lluvias está el aumento de las temperaturas. La situación es preocupante, porque se ponen en riesgo reservas acuíferas que garantizan el abasto de agua. Datos revelan que estamos en 25 por ciento de la cuenca en sequía severa y 75 por ciento en sequía moderada con tendencia a irse incrementando debido a la ausencia de lluvias.

Espinosa Cházaro recalcó finalmente que la falta de agua registrada entre 2020-2021 ha sido la segunda más severa en el país desde el 2011, y el fenómeno podría repetirse este 2022, de ahí la importancia de que el gobierno mexicano no frene más las inversiones y active los recursos para esa infraestructura que es de vital importancia para la seguridad y estabilidad del país.