Por: Luis Meneses

Tras empatar en el Santiago Bernabéu, frente al Málaga, el equipo merengue cedió el liderato de la liga. Jesè Rodríguez abandonó el terreno de juego debido a un problema en el gemelo.

Pese a que el Madrid tuvo demasiadas llegadas al arco, Cristiano Ronaldo tenía la pólvora mojada y no pudo marcar un solo gol. Los ataques del local se basaron en largos balones que tanto la zaga defensiva como el medio campo lanzaron para abastecer a su ofensiva.

A pesar que durante todo el encuentro el Madrid controló el balón en todo el terreno, el Málaga, necesitado de la victoria y de la anotación, demostró que no se debe tener mayor posesión para ganar el partido para, pues si se fallan tantas jugadas como sucedió hoy, no se consigue nada.

En la parte final del compromiso, la defensiva del Málaga se cerró aún más, cuestión que  resultó ser la clave para que en calidad de visitante, el equipo del portero mexicano Guillermo Ochoa, que no vio actividad, sacara un valioso punto.