Por: José Manuel Mota Fernández

Con la final de la Liga MX muy cerca de jugarse y con Fernando Guerrero como el árbitro central, saltan las dudas si el silbante está o no preparado para oficiar su segunda final de manera consecutiva. Guerrero, desde el Apertura 2015 se ha visto envuelto en la polémica, por las decisiones que ha tomado en los partidos más importantes que le ha tocado pitar.

En el pasado torneo, el silbante con Gafete FIFA, que lo avala como árbitro de calidad internacional, recibió los partidos más importantes de la liguilla, los cuales fueron la semifinal de ida entre América y Pumas, así como la final de vuelta entre Pumas y Tigres. En ambos encuentros, tuvo puntos negativos, que mancharon su accionar en estos partidos, pero que no afectaron su continuidad en el torneo.

Para la semifinal del Apertura 2015, donde los universitarios derrotaron 3-0 a las Águilas en el Estadio Azteca, pero, no todo fue por el buen desempeño de los jugadores dirigidos por Guillermo Vázquez, ya que el ‘Cantante’, perjudicó directamente a los de Coapa. La baja calidad del accionar del juez principal, comenzó en el minuto 11, cuando amonestó a Miguel Samudio, de manera dudosa.

La serie de desconcentraciones, continuó al minuto 16, luego de que invalidó mal una anotación de Matías Britos, por un supuesto fuera de lugar, que, dicho sea de paso, no existía. Más adelante, al 42′ amonestó a Pablo Aguilar por un fuerte golpe a su oponente. Hasta este punto, todo parecía ir medianamente controlado, sin embargo, el minuto 51, marcó la caída súbita de su actuación, por expulsar mal a Pablo Aguilar. En la jugada, el defensor americanista se barrió a los pies de Ismael Sosa, quien evitó la entrada, pero, cuando vio que no alcanzaba la bola, se dejó caer, sin ser tocado por el defensa, cosa que el central marcó como falta y le mostró la segunda amarilla.

Posteriormente, al 63′, tras la anotación de Pumas, se desató una pequeña riña en el medio campo, que deribó en la segunda expulsión del juego, esa que dejó con nueve jugadores al América y fue porque Samudio le ‘reclamó’ al silbante, por lo que este lo expulsó. Para terminar, al minuto 78, antes del remate de Herrera que fue el 3-0 en el marcador, un empujon de Fidel Martínez sobre Paul Aguilar, no fue marcado.

Diez días más tarde, en la final de ese mismo torneo, donde Tigres se proclamó campeón, dos expulsiones del mismo central, no debieron ser mostradas. La primera, fue la de Eduardo Herrera al minuto 90, cuando el marcador ya estaba empatado. La razón, fue que ‘Lalo’ se barrió e intentó empujar el balón al fondo de la portería, situación que fue juzgada como conducta antideportiva por el central y le mostró la segunda amarilla y, por ende, el cartón colorado. En esa misma jugada, el central fue empujado por los jugadores de Tigres, faltándole al respeto, cosa que no sancionó.

Ya en el Clausura 2016, el Cantante, fue designado para oficiar el Clásico Nacional, partido, que se le salió de las manos. Primero, anuló mal un gol de Chivas, en la que fue una jugada muy apretada. El abanderado, había dado por bueno el gol, hasta que Guerrero se acercó a él y le indicó que había sido fuera de lugar.

Más adelante, la falta de concentración, volvió a cobrarle factura. Transcurría el minuto 61 del partido, cuando Paul Aguilar se barrió a los pies de Carlos Cisneros, quien brincó para intentar evitar el contacto con su rival, a pesar de esto, cayó encima de él, situación que fue interpretada como agresión por el silbante.

Con base en el bajo desempeño que mostró en este partido, la Comisión Disciplinaria, lo dejó fuera tres jornadas. Ahora, se ha convertido en el mejor silbante de la liguilla, con actuaciones discretas, sancionando lo justo y ha mostrado una condición física buena, que lo mantiene cerca de las jugadas, que le permiten tener un mejor criterio y, se presume, que fue por esto que fue designado para este partido.

Dejando a un lado sus tropiezos, Guerrero ha mostrado ser un silbante capaz de llevar a buen puerto las acciones de los partidos que se le otorgan, sin embargo, es en los partidos importantes donde pierde el control, tanto de su participación, como del juego.

Otro factor importante, es la participación de otros árbitros en torneos internacionales, tal es el caso de Roberto García Orozco, que participará en la Copa América Centenario y que desde el 25 de este mes, está tomando un curso de capacitación. Otro silbante que desapareció en esta fase final, es Erick Yair Miranda, quien estuvo presente en el Festival Internacional Esperanzas de Toulon y que fue cuarto árbitro en la final de ese torneo.

Esta, será la tercera final de manera consecutiva de Fernando Guerrero, contando la del Apertura 2015, la final de la CONCACHAMPIONS y la que se llevará a cabo entre Pachuca y Monterrey.