Por: Iudex/

Este fin de semana que pasó se llevó a cabo el partido más esperado en el futbol mexicano, el denominado Clásico Nacional que también se vio manchado por la polémica y es que las malas decisiones arbitrales marcaron el rumbo del encuentro que, otra vez, dejó mucho que desear.

Antes de pasar a las jugadas polémicas se tiene que destacar la intención principal del silbante, que a lo largo de los 96 minutos que se jugaron intentó llevarlo sin tarjetas, para darle paso a una serie de reclamos y jugadas ligeramente más fuertes que no se calificaron como debían de ser.

Y es que todavía no entiendo ¿quién le dijo a los árbitros que no sacar cartones de castigo a lo largo del encuentro es sinónimo de un buen trabajo? cuando la respuesta a esto debe de ser un punto medio, no exagerar y no guardar los castigos, si no, sancionar bien lo que se deba sancionar.

Ahora sí, vamos a la primera jugada: El gol de las Chivas. Los puristas del futbol podrán decir que fue una excelente jugada, el contragolpe como debe de ser, acompañado y complementado por una enorme jugada individual de Josecarlos Van Rankin, a quiene deben acreditarle el tanto por tremenda jugada (La única y última de su carrera).

Y estoy de acuerdo, el ataque fue magistral y la conclusión del mismo fue digno de las mejores ligas pero ¿qué creen?, el gol no debió valer porque había fuera de lugar – Oye, pero eso ya lo sabíamos – sí, pero nadie explicó la razón por la cual no se señaló la incorrección.

Al momento del toque, el abanderado número dos, mejor conocido como José Ibrahim, estaba en una pésima posición y es que olvidó una de las máximas en el arbitraje, principalmente con los asistentes, la cual es “siempre estar a la altura del último hombre” y él, estaba a la altura de Van Rankin y eso le dio la ilusión óptica de que estaba habilitado.

En esta imagen se puede ver que el abanderado está justamente en la espalda del jugador de las Chivas y esto hizo que el abanderado pensando que él estaba bien colocado y como tenía a Van Rankin justo en frente en una especie de espejo, consideró que no había fuera de lugar. Por su parte, Ramos Palazuelos siguió el ejemplo de todos los árbitros de no señalar ningún fuera de lugar si no se los marcan, primer error del silbante.

Vamos ahora con la “joya de la corona”, el penal que no fue percibido por el central. – ¿Cómo no lo va a percibir si él lo marcó?” – Ojo, él no lo marcó, el lo señaló, y es que la posición que tenía no le permitió ver al 100% la infracción y su amigo abanderado uno, José Luis Camargo, le marcó la falta.

En el video se ve todo. Primero, Ramos Palazuelos duda en señalar en penal, pasan tres segundos desde la falta hasta el señalamiento, luego se ve que en verdad era falta y, finalmente, al fondo de la cancha se ve al que pudo ser el verdadero héroe americanista, Camargo Callado.

Desde que el asistente vio la acción, picó el botón de su banderín para atraer la atención del central y por la diadema le gritó “penal penal”, tiempo estimado de 2-3 segundos, tiempo que se taró Ramos en sonar el silbato para decretar el penal.

Para terminar, solamente queda señalar que el trabajo fue reprobatorio. Estamos hablando de una tripleta con mucha experiencia, con dos árbitros mundialistas y con una falta de concentración importante que empezó con no mostrar las tarjetas.

¿calificación en número? – 5.5