Por: Gabriela Espinoza

La Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil se ha consolidado “como una tradición que congrega a miles de asistentes de todas las edades en cada una de las ediciones, y ha establecido un antes y un después  dentro de la literatura mexicana”.

Sin embargo, este año las estadísticas oficiales muestran que el número de visitantes ha disminuido alrededor del 30 por ciento con relación a la cifra más alta en la historia de esta muestra, ya que mientras en 2013 asistieron más de 356 mil personas, este año han acudido alrededor de 250 mil.

La FILIJ inició hace 35 años y en su primera edición congregó a 105 mil personas, lo que demuestra que los programas de fomento a la lectura han funcionado para el sector infantil y juvenil, ya que se ha incrementado el número de libros que lee en promedio cada uno de los niños y jóvenes mexicanos, asimismo ha permitido el crecimiento de los editores de este tipo de literatura.

El libro “Crecer con la FILIJ”, compendia los mejores momentos de la historia de esta feria, la cual inició en el Auditorio Nacional en 1981, y tras el éxito que alcanzado se ha consolidado en el Centro Nacional de las Artes (Cenart) desde  1994, donde los niños y jóvenes disfrutan año con año de las presentaciones de libros, proyecciones de documentales y talles, así como de los grupos de música como ¡Qué Payasos! y la Orquesta Basura.

Para darle difusión, González Tassier hizo el primer cartel de la feria, en el que diseñó  un colibrí con alas en forma de libro con la finalidad de atraer a los niños a la lectura. En ese tiempo se difundía: “existe en el continente americano un pájaro que por su gracia y vigor nos ha parecido el mejor símbolo para que acompañe la organización y la realización de un acontecimiento que fue concebido pensando en el niño”.

El colibrí fue plasmado durante cinco años en el cartel de la FILIJ, durante ese tiempo  muchos estudiantes y niños llegaban “especialmente bien provistos para meter sus narices entre las páginas y páginas de fantasía” publicó el periódico unomásuno. En la cuarta Feria la UNAM presentó Un Paseo por el Universo integrado por lecturas, talleres, charlas, obras de teatro y proyecciones cinematográficas.

En la quinta feria se le rindió homenaje a Emilio Abreu Gómez, escritor yucateco, quien dedicó gran parte de su vida a la literatura infantil, entre su obras destaca  Canek, donde cuenta la historia Guy, un niño maya misterioso y lleno de bondad. También se festejó el año Internacional de la Juventud.

Cada año en la Feria se piensa en ofrecerles a los actividades didácticas que los acerquen a la lectura.

En su trigésima quinta edición el Cenart  invitó como país de honor a Francia y también te invitó a ti a que des a conocer tu testimonio escrito, gráfico y audiovisual, para quede plasmado en la historia de la FILIJ, a través de compartirlo en las redes sociales  #Crecer con la FILIJ.

Este lunes es el último día, vale la pena recorrer los pasillo y estantes, en cada uno hay un libro, un rompecabezas, un separador. Cientos de artículos que invitan a la lectura.