Por: Redacción

La exposición México 1900-1950. Diego Rivera, Frida Kahlo, José Clemente Orozco y las vanguardias, integrada por 203 obras de 20 colecciones principales nacionales, 10 internacionales y 31 particulares, se presentará a partir del 5 de octubre en el Grand Palais de París, Francia, como una muestra del intercambio cultural y la reciprocidad artística que han mantenido los dos países a través de los siglos.

El secretario de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa y Maryse Bossiere, embajadora de Francia en México, dieron a conocer los pormenores de esta magna exposición, acompañados por María Cristina García Cepeda, directora del INBA, Magdalena Zavala, coordinadora nacional de Artes Plásticas y el curador Agustín Arteaga.

El secretario de Cultura refirió que hay en esta muestra obras y artistas que crearon un parteaguas que explica la vanguardia posterior a la Revolución Mexicana, que por primera vez podrán ser conocidos por el público europeo en cuatro núcleos: Arte antes dela Revolución; México y la Revolución, Las otras caras de la Escuela Mexicana, misma que revalora a muchos artistas; así como el apartado que ofrece otras opciones de discursos artísticos de su época, hasta llegar a la sección denominada “Hibridaciones: encuentro de dos mundos.

La exhibición se integra con piezas de 20 colecciones principales mexicanas; 10 colecciones internacionales y 31 particulares. La forman 119 obras pictóricas, 25 dibujos, 27 esculturas, 11 grabados, 19 fotografías y dos videos.

Maryse Bossiere, Embajadora de Francia en México, precisó que el proyecto de esta exposición tomó más de dos años a los especialistas mexicanos y europeos su preparación para ofrecer un gran contexto cultural sobre la obra de los grandes artistas cuya obra se reúne en esta ocasión.

La diplomática afirmó que las más exitosas exposiciones de la historia de Francia han venido de México y el público quedó cautivado con las piezas de Teotihuacán y de los Mayas, pero en esta ocasión, después de 26 años de no presentar arte mexicano en el Grand Palais de París, se conocerá a pintores excepcionales que representarán un acontecimiento histórico para su nación, donde no son muy conocidos.

El curador Agustín Arteaga, refirió para la muestra se ha incluido piezas de colecciones como las del Museo Nacional de Arte o la Tate Galery de Londres, abarcando en un 59 por ciento pinturas. La exhibición hace una revisión de diversos periodos del arte mexicano que van del primer abstraccionismo y la de contenido social hasta el gran movimiento artístico que contribuyó a construir la modernidad.

Agustín Arteaga afirmó que la exposición abre con el cuadro de Tiburcio Sanchez, Retrato de la familia Escandón, que derrumba clichés y se compara con las grandes obras de Europa, además de piezas como El paisaje zapatista de Diego Rivera así como su Retrato de Ramón Gómez de la Sernaque dan cuenta de la experimentación cubista de este artista que luego se inclinó por el neoclasicismo, a la vez de cuadros que rara vez abandonan las grandes colecciones, como la de Nueva York, que es el caso del Retrato con cabello corto, de Frida Kahlo.

Añadió que esta muestra también establece que el indigenismo no se deriva de la Revolución, sino que ya antes de ésta había numerosos artistas que lo plasmaban en sus obras, pero además se muestran las coincidencias entre la lucha revolucionaria que plasmó Orozco y la lucha del proletariado de Siqueiros, todo ello complementado con obras de gran formato como el mural Río Juchitán, realizado por Diego Rivera en 1953 y que por primera vez será conocido por el público europeo.