Por: Griselda Fernández

Por varios años, la homosexualidad fue catalogada como una enfermedad o un trastorno mental. En el ámbito de la psiquiatría se desarrollaron supuestos métodos para ‘curarla’ como electrochoques, hipnosis, terapias psicológicas o incluso adentrándose a la religión. Sin duda alguna, aún existen mitos y creencias en torno a este tema. Pero a nivel mundial, esto dejó de considerarse una enfermedad hace 27 años, exactamente.

Antes de la década de los 70, ser homosexual representaba ser un paciente, alguien que requería tratamiento para reasignar su preferencia sexual. A finales de los sesenta e inicios de los setenta, comenzaron a movilizarse algunos grupos conformados por personas de la comunidad gay, donde no sólo luchaban por sus derechos, sino que exigían un respeto y que no se les discriminara.

El año de 1973 simbolizó un avance en el campo de la psicología, ya que, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, mejor conocida como APA (por sus siglas en inglés), tomó la decisión de descartar la homosexualidad del “Manual de diagnóstico de los trastornos mentales” (DSM), dejó de ser una enfermedad, al menos para los psiquiatras.

Foto: Mugs / Fernando Nava

Evidentemente el cambio fue lento, la aceptación aún no se concretaba y por ello el activismo de la comunidad homosexual seguía en pie de lucha. Y poco más de quince años después, el 17 de mayo (1990) la Organización Mundial de la Salud (OMS) elimina la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales, que en aquel entonces era clasificada como un trastorno.

De esta forma se establece una nueva versión sobre la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades (CIE). Sin embargo, esto no impidió que se siguieran realizando terapias ‘curativas’ o ‘reparatorias’ para personas con preferencias del mismo sexo. Por esta razón es que años más tarde la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que  “Los supuestos servicios de ‘curación’ de personas con orientación sexual no heterosexual, carecen de justificación médica y representan una grave amenaza para la salud y el bienestar de las personas afectadas”.

Asimismo, el documento promueve que gobiernos, instituciones y medios de comunicación fomenten la diversidad sexual, con la finalidad de evitar las prácticas antes mencionadas y que se respete la integridad de las personas homosexuales.

Día Internacional contra la Homofobia

Fue así que el 17 de mayo de 1990 tuvo un significado para la comunidad gay. Para rescatar este avance y convertirlo en una fecha conmemorativa, en 2004 se optó por reconocerlo como el Día Internacional contra Homofobia, Transfobia y Bifobia, ésta última agregada apenas hace dos años. Varios países comenzaron a legislar nuevas reformas o reestructurar sus leyes para instaurar derechos para la comunidad LGBTTTI.

Actualmente, más de 130 países conmemoran esta fecha; mientras que dicha comunidad sigue exigiendo respeto, no discriminación y que se les permita integrarse a la sociedad en cualquier ámbito sin que su orientación sexual influya de forma negativa.

En México, esta fecha se conocía anteriormente como el Día de la Tolerancia y el Respeto a las Preferencias, el cual surge a partir del 2010. Posteriormente, el 21 de marzo de 2014 se publica en el Diario Oficial de la Federación (DOF), que se deroga este día para declararlo como el Día Nacional de la Lucha contra la Homofobia, por decreto presidencial. Dicho decreto puedes encontrarlo en este link: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5337843&fecha=21/03/2014

En el documento se reconoce que la homofobia se entiende como “el temor, rechazo o aversión hacia las personas en razón de su orientación, preferencia sexual, identidad y expresión de género, basada en estereotipos, prejuicios y estigmas, expresada en actitudes y conductas discriminatorias que vulneran la igualdad, dignidad, derechos y libertades de toda persona, que pueden generar diversos tipos de violencia”.

De esta forma, cada 17 de mayo se celebra la lucha contra la homofobia, para generar un país incluyente, igualitario y con oportunidades para la comunidad LGBTTTI. Hoy, hace veintisiete años se dejó de ser un ‘paciente’ para ser una persona, simplemente con otra preferencia sexual.

 

Decreto 2014