Por: Redacción/

Por su eficacia en la enseñanza del movimiento ondulatorio en los cursos de Física para estudiantes de bachillerato, así como por su diseño innovador, un generador de frecuencias concebido por académicos del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET) de la UNAM recibió dos premios nacionales de Diseño: Diseña México 2017.

Uno de ellos fue en la categoría de Diseño de Producto, y el otro es el premio especial IMPI al mejor Diseño Conceptual, y fueron otorgados a José Soto, físico; Humberto Albornoz, diseñador industrial e integrante del grupo de Cognición y Didáctica de la Ciencia del CCADET; y a Brenda Ojanguren, alumna del Centro de Investigación y Diseño Industrial (CIDI) de la Facultad de Arquitectura (FA).

El dispositivo deriva del proyecto “Material didáctico, generador de frecuencias para bachillerato”, que se inscribe en la línea de investigación del CCADET, vinculada con la enseñanza de las ciencias, comentó Albornoz.

De acuerdo con José Soto, el aparato desarrollado produce señales mecánicas, a través de las cuáles se puede observar la propagación de ondas, medir las amplitudes, localizar puntos nodales y experimentar con el movimiento ondulatorio. En útil en el estudio del comportamiento de los materiales bajo vibración. “Ésa es su aportación”.

Al respecto, Albornoz dijo que el generador cumple con las exigencias para su función y necesidades técnicas; “uno de los objetivos es que tengamos este equipo en los bachilleratos sin depender de aparatos importados. Cuando se obtenga el registro de este desarrollo podría colocarse en las aulas de todo el país a nivel medio superior”.

El aparato cuenta con dos Láminas de Chladni, en las que se forman figuras vistosas por la vibración; a medida que avanza la frecuencia, aparecen figuran semejantes a los diseños artísticos, explicó Soto.

Por su parte, Ojanguren comentó que con este concepto se pretendía llegar a los alumnos de bachillerato, así que debería tener un diseño moderno, amigable, “que resonara con lo que ellos conocen y con el momento actual”.

Tenía que ser sencillo, acercar a la ciencia, generar empatía y lograr que los jóvenes deseen aprender más. “Procuré que fuera un objeto de calidad, que soporte el uso, que sea durable a cuantas generaciones sea posible”.

Albornoz acotó que pese a que en el país existe poco interés por el material didáctico, hay esfuerzos notables para desarrollar este tipo de instrumental, necesario para que los profesores hagan las explicaciones científicas más asequibles.

A manera de ilustración, describió que en la parte superior del generador pueden colocarse burbujas de jabón que se deforman con la vibración que se genera. “Ahí podríamos estudiar, por ejemplo, cómo una cúpula experimenta deformaciones en caso de un sismo”.

Finalmente, el investigador puntualizó que el generador de frecuencias es un “equipo eficiente, moderno, seguro, ergonómico, atractivo para los usuarios y de costo accesible”.

El proyecto y el generador se originaron en el curso Materiales didácticos, que imparte el universitario en el CIDI, con información de los planes de estudio del bachillerato de la UNAM.