Por: Redacción/

El despliegue de la Guardia Nacional en la frontera entre México y Estados Unidos ordenado por Donald Trump no ha sido ni será la única acción violenta contra el país que pueda esperarse, ya que estos momentos parecen alternarse con otros de pasividad, dando una sensación de contradicción, advirtió la doctora Laura del Alizal Arriaga, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

En entrevista, la coordinadora del Posgrado en Estudios Sociales de la UAM explicó que la reciente declaración del mandatario estadounidense acerca del resguardo de la seguridad del país vecino del norte corresponde únicamente a un nuevo acto hostil, luego de que “vio obstaculizado su deseo de construir un muro en la frontera sur y de frenar de manera dramática el flujo de indocumentados”.

La especialista en política exterior y relaciones internacionales agregó que este hecho podría ser favorable para el actual proceso electoral mexicano, ya que “como sociedad debemos comenzar por tener una posición única frente a este tipo de medidas y tratar esa agresividad fuera de cualquier partido o afiliación”.

Otra acción de esta naturaleza se remonta al primer mandato que ejerció el presidente Bill Clinton en la década de los noventa del siglo pasado, cuando surgió la idea de construir una triple barda de grandes dimensiones con el objetivo de tratar de detener la migración.

Con la denominada Operación Guardián (Gatekeeper) efectuada en 1994, “vimos que en la zona fronteriza de California ubicada entre los estados de Tijuana y San Diego se inició el levantamiento de aquella reja en la que también se llamó a la Guardia Nacional, porque se utilizó tecnología de punta de ese entonces con la que debían emprender una vigilancia especial”.

Ambas iniciativas se desprenden en gran medida de la decisión que los gobernadores de los estados emiten, “pues las políticas aplicadas al interior de cada territorio en California, Arizona y Texas, colindantes al nuestro, han mostrado un fuerte endurecimiento en sus reglas de ingreso”.

Esto obligó a los trabajadores indocumentados a buscar nuevos cruces mucho más peligrosos, tales como el desierto, aumentando el número de muertes en el intento por cruzar hacia Estados Unidos, subrayó la docente del Departamento de Sociología.

El decreto emitido por Trump a nivel federal no es unilateral, “esta decisión debe pasar por el filtro de los gobernadores, por lo que depende de lo que ellos decidan y hasta dónde apoyarán para efectivamente enviar guardias nacionales. Es necesario evaluar todavía la magnitud de este memorándum, pues hay otros actores implicados para militarizar esa zona”.

Respecto de la respuesta del Estado Mexicano opinó que el Jefe del Ejecutivo “fue claro al responder que tenemos que esperar y vamos a actuar de acuerdo con nuestros intereses. Creo que ha sido firme en su actitud también sobre la construcción del muro, lo cual sin duda no le ha gustado al mandatario estadounidense”.

Ningún candidato puede aceptar esas acciones y no se deben dejar pasar, pero tampoco se debe escalar a un conflicto mayor, probablemente, “Trump no tendrá la suficiente capacidad para cumplir con todas sus amenazas, pero ya sabemos que posee una personalidad muy especial, por lo que lo mejor es mantenernos atentos y responder manera adecuada”, concluyó.