Por: Redacción/

“Ningún candidato ni partido político toma en cuenta el agua como un eje rector, cuando es algo fundamental de toda civilización” y ante el agudizamiento de su escasez y en coincidencia con el curso del proceso electoral de este 2018 se ha hecho un uso político indignante sobre el tema, aseguró el doctor Pedro Moctezuma Barragán, profesor-investigador de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

En una conferencia durante El Foro del Agua en Iztapalapa y su entorno. Agenda del Agua para la Ciudad de México. Hacia la Contraloría Social y el Buen Gobierno del Agua, el también coordinador del Programa de Investigación Sierra Nevada de la Casa abierta al tiempo refirió que con esta actividad se ha “convocado a hacer comités locales con el objetivo de impulsar dentro de sus barrios, colonias, pueblos y organizaciones urbano-populares el asunto de este recurso”.

El académico indicó que además se planea conjuntar pronósticos, propuestas, monitoreos y control respecto de esta problemática mediante este primer foro organizado en esa sede universitaria, que se realizó como parte de las acciones iniciadas el pasado 15 de marzo con la instalación del Consejo Asesor de los Grupos Promotores de Comités Locales de la Contraloría Ciudadana Autónoma del Agua de la Ciudad de México con 66 expertos.

El investigador del Departamento de Sociología de la UAM consideró que una universidad pública y autónoma que se ha dedicado durante “muchos lustros al estudio profundo de este ámbito necesita establecer una agenda y diseñar propuestas que deben ser defendidas de cara a la ciudadanía”.

Hay una serie de 10 puntos que deberán plantearse, entre otros, la necesidad de democratizar la gestión del agua, la alfabetización hídrica sobre su origen, la moratoria urbana (limitar el crecimiento de la delegación Iztapalapa), el programa de transición hacia la sustentabilidad con plantas de tratamiento o sistemas de captación pluviales, así como una reorganización o redistribución equitativa.

También se requiere de la implementación de un plan en la demarcación a 15 años hecho por investigadores de la Unidad Iztapalapa de la UAM, el control de las descargas industriales que cada vez más demeritan la calidad del agua, la puesta en marcha de una planeación consensuada, poner fin al minado de acuíferos para detener la destrucción del subsuelo y contribuir con todos los sectores a la Ley General de Aguas basada en un nuevo marco que se pretende dar a conocer al Congreso de la Unión en otoño.

El doctor Omar Tapia Silva, profesor-investigador del Departamento de Hidrobiología de la Unidad Iztapalapa de la UAM, indicó que el manejo adecuado en términos territoriales del vital líquido no se realiza a pesar de su viabilidad. “Hay una carencia de un manejo sustentable de la ciudad, por lo que se debe rediseñar en términos políticos, administrativos y ambientales”.

La doctora Delia Montero Contreras, académica del Departamento de Economía de esa misma sede, apuntó que es necesario revisar el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) por ser una de las instancias encargadas de dotar del fluido a la ciudadanía, pues existe “una toma de decisiones centralizada que se replica a nivel delegacional y en la que no hay consensos ni flujo de información interna”.

La docente expuso que sólo son planteadas acciones para el corto plazo que benefician a una persona o a un pequeño grupo, por lo que “tendríamos que reeducar a todos los servidores públicos fuera de cualquier interés político, pues deben comprender que sirven a la gente no a su jefe, además necesitamos cambiar nuestros hábitos en favor de nuestro trabajo y en Iztapalapa esto es algo esencial”, resaltó.

El maestro Mariano Salazar, miembro de la Unión de colonos, inquilinos y solicitantes de Vivienda Libertad, opinó que una de las principales fortalezas de la sociedad es su capacidad de organización y “me parece que necesitamos conocer mejor cuáles son los problemas que enfrentamos, los programas que existen para solventarlos y crear propuestas e iniciativas propias para conocer con claridad los procedimientos a fin de solicitar información ante el gobierno”.

No obstante, recalcó que es posible cambiar el paradigma de gestión de este recurso, pero “falta el interés de todos y con el foro lo único que elaboraremos es un diagnóstico”.

El ingeniero Julio Millán Soberanes, integrante del colectivo Agua para todos. Agua para la vida, consideró fundamental recuperar los saberes y el conocimiento científico de las comunidades y las instituciones educativas, ya que “la información que tenemos como población es muy escueta, pero creo que hemos logrado recabar datos muy vastos que podrían ayudar a establecer políticas públicas territoriales, lo cual nos permitiría avanzar”.

Las perspectivas proyectadas para 2025 son negativas, pues señalan un deterioro, por lo que “debemos actuar ahora, ya que la gente cada vez tiene menos posibilidades de consumir agua de calidad, lo que la lleva a un nivel radical de vida. Al mismo tiempo, los eventos sísmicos abrieron completamente la discusión, pues también existe un déficit tanto en el tema de agua como en el de vivienda”.