Por: Aldo Herrera

Se debe tomar en cuenta a los jóvenes para la toma de decisiones políticas y económicas, aseguró la diputada Dinorah Pizano Osorio.

Debido a la falta de oportunidades educativas y laborales para los jóvenes de nuestro país, es impostergable construir una agenda que atienda los principales retos que demanda este sector e incorporar sus propuestas en el diseño de políticas públicas que los beneficien, señaló la legisladora.

Si bien, en la Asamblea Legislativa, recientemente se aprobó la Ley de las y los Jóvenes del Distrito Federal, con el fin de proteger y promover sus derechos y responder a una demanda que el gobierno tiene que atender, se deben revisar todas las variantes que existen para proveer de mayores oportunidades a quienes son el futuro de México.

Según estudios de Flavia Carbonari, especialista en seguridad ciudadana afirma que en México hay una gran necesidad de construir una política integral hacia los jóvenes, ya que “un niño o niña que crece en la pobreza, sin acceso a una educación de calidad y con pocas oportunidades para involucrarse en actividades productivas, puede verse fácilmente atrapado en un círculo de violencia que continuará hasta su vida adulta”

La legisladora perredista sostuvo que en México, las y los jóvenes no son sujetos de derechos ni se les considera actores importantes en el acontecer político, económico, social y mucho menos se han establecido mecanismos para integrarlos en la toma de decisiones, especialmente en las que les afectan directamente, al contrario, se tiende a criminalizarlos y reprimirlos cuando protestan

Informó que existe el Programa Nacional de Juventud, del Gobierno Federal, el cual se elaboró mediante una consulta con organizaciones representativas y se recogieron propuestas y opiniones de aproximadamente 50 mil jóvenes, mismo que se puede tomar en cuenta para conformar una propuesta que integre opiniones de quienes son los directamente involucrados.

En ese sentido, Pizano Osorio aseguró que para contribuir en el desarrollo de oportunidades, un factor fundamental es ofrecer una educación de calidad y evitar que cada año miles de jóvenes sean rechazados de las principales Instituciones Educativas de este país.

Tal es el caso del Instituto Politécnico Nacional o la Universidad Nacional Autónoma de México, a quienes desde hace 33 años no se les ha incrementado el presupuesto con el fin de poder ampliar sus instalaciones y más jóvenes sean aceptados para continuar sus estudios.

Lo anterior podrá contribuir en ofrecer mayores oportunidades de estudio a los jóvenes y evitar que sean presas de la drogadicción y la delincuencia, subrayó la legisladora.