Por: Redacción

Durante el desarrollo de la Décima Reunión Ordinaria de la Comisión de Derechos de la Niñez en la Cámara de Diputados, los diputados Jesús Valencia Guzmán y Rafael Hernández Soriano, del GPPRD, se mostraron optimistas ante el Programa de Canje de Armas de Fuego en diversas jefaturas delegacionales de la Ciudad de México y en el que diversas organizaciones han participado en aras de incentivar el desarme entre la sociedad civil.

En este sentido, el legislador Jesús Valencia, presidente de la Comisión, recordó que en la delegación Iztapalapa en el año 2012, una bala perdida mató a un menor de edad al interior de un cine, lo que detonó en la zona el Programa de Canje de Armas de Fuego y donde el DIF de la Ciudad de México, así como la Secretaría de Desarrollo Social de esta capital, han logrado concientizar a la gente, en mayor medida que los policías.

“La experiencia de ese canje es que llegaban granadas de fragmentación, llegaban lanzamisiles, aunque parezca increíble pero las notas periodísticas lo atestiguan. También, se han entregado armas de salva y todo se intercambia por juguetes, televisiones, refrigeradores o dinero en efectivo. Por lo anterior, quisiera que en este tema sobre canje de armas se haga un exhorto a los gobiernos de los estados para que ellos decidan qué otras instituciones además de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Seguridad Pública, se incluyan. No hay que olvidar que hay otras áreas de diversas instituciones que tienen un mayor vínculo con la ciudadanía”, dijo el diputado del Sol Azteca.

Por otra parte, el Secretario de la Comisión de Derechos de la Niñez, el diputado Rafael Hernández Soriano, mencionó que dicho Programa, en el que también participan la Sedena y la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México, “ha tenido mucho éxito ya que han participado organizaciones de corte civil y también religioso; incluso algunos centros de canje se han llevado a cabo en las iglesias”.

Finalmente, ambos legisladores expresaron que se debe continuar no solamente por el aspecto del desarme entre civiles, sino también reforzando con programas sociales, pero sobre todo respetando los derechos humanos de las personas.