Por: Redacción

El rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, y los rectores de otras cuatro prestigiosas instituciones de educación superior, fundaron aquí la Unión Iberoamericana de Universidades, alianza estratégica desde la que impulsarán iniciativas y posicionamientos internacionales sobre la educación superior pública, investigación y el futuro de la universidad, entre otros.

La idea es alzarse como una gran organización con voz propia para intervenir en los núcleos de poder y decisión.

Esta Unión está integrada por las universidades Nacional Autónoma de México; de Buenos Aires (UBA), Argentina; de São Paulo (USP), Brasil; además de las de Barcelona (UB) y Complutense de Madrid (UCM), de España.

Durante una gira de trabajo por la nación ibérica, el rector Graue suscribió con sus homólogos de estas instituciones el convenio marco por el que se crea la Unión, que los representará en debates, foros y demás espacios que tengan que ver con la visión estratégica y el futuro de la universidad.

“Proyectar internacionalmente una voz conjunta y coordinada, tanto en el debate como en la posición sobre los grandes temas que afectan y son compartidos por las universidades firmantes”, es parte de los objetivos de esta alianza, establecidos en el convenio.

En la Universidad de Barcelona, los rectores de las cinco instituciones públicas con amplía tradición histórica y peso social dentro de sus países, suscribieron el documento por medio del cual también se comprometen a desarrollar actuaciones académicas conjuntas e impulsar la internacionalización de los colectivos bajo su responsabilidad e influencia.

Además, promoverán la elaboración de documentos de temas de relevancia para la universidad, en especial en el área geográfica iberoamericana y la educación superior pública.

El documento destaca que estas instituciones tienen retos similares frente a la rápida evolución de la enseñanza superior en su entorno propio, y en el internacional.

Entre los aspectos que facilitarán su trabajo están los numerosos lazos científicos y académicos que ya existen entre profesores, departamentos y centros de estas universidades, de lo que deriva en un buen conocimiento mutuo y una larga y positiva experiencia de colaboración académica y científica.

“Se espera un significativo refuerzo mutuo al sumar e integrar las capacidades de unas instituciones que se complementan internacionalmente, lo que permitirá multiplicar su potencial investigador y su proyección internacional”, agrega el convenio.

La fundación de la Unión Iberoamericana de Universidades genera un núcleo de instituciones de alta calidad científica de base iberoamericana, que será referente internacional y beneficiará el reconocimiento de sus científicos, profesores, estudiantes, así como el desarrollo de la cultura iberoamericana en el mundo.

También, se fomentará la colaboración entre las universidades firmantes a partir del intercambio mutuo de alumnos y profesores, la realización de proyectos de investigación y docencia conjuntos, el desarrollo de tesis o estudios compartidos para la titulación o graduación simultánea, así como la organización de seminarios, coloquios, conferencias científicas y demás manifestaciones culturales.

Además, participarán como Unión Iberoamericana de Universidades en programas gubernamentales, internacionales o de otras instituciones patrocinadoras.

Para su funcionamiento, se constituirá una comisión mixta de coordinación, conformada por un representante de cada universidad, que será designado por cada rector.

Esta Unión, que nace con cinco universidades, tendrá como máximo 10 integrantes y los nuevos miembros deberán ser propuestos por al menos dos de las actuales instituciones participantes, y su aceptación deberá darse por unanimidad.

El acuerdo tendrá una duración de cinco años y podrá renovarse si las partes así lo aprueban.

La Unión Iberoamericana de Universidades reúne a los participantes de dos coaliciones estratégicas previas: la Alianza Académica Latinoamericana conformada por la UNAM, la UBA y la USP, en julio de 2014, así como la Alianza Estratégica entre la Universidad de Barcelona y la Universidad Complutense de Madrid, establecida en diciembre de ese mismo año.

Por parte de la UBA firmó el convenio el rector Alberto Barbieri, mientras que por la USP el rector Marco Antonio Zago. En representación de la UB signó el convenio el rector Dídac Ramírez Sarrió y por la UCM el rector Carlos Andradas Heranz.