Por: Redacción/

Al anunciar el V Congreso Nacional Maicero “Por la Transformación y una Revolución Productiva”, Juan Pablo Rojas Pérez, dirigente de la Confederación Nacional de Productores de Agrícolas de Maíz de México, se comprometió a trabajar de la mano con el próximo Gobierno Federal pues aseguró que si la política es acabar con la dependencia alimentaria, en materia de granos básicos como maíz “en un sexenio, en el país, se podrán producir 40 o 45 millones de toneladas, siempre y cuando haya inversión en el campo”.

En conferencia de prensa donde manifestó su inconformidad por los alcances del nuevo acuerdo trilateral T-MEC por no haber diferenciado el precio del maíz blanco sobre el amarillo hasta en un 30 por ciento así como por dejar en libertad el tema de la biotecnología, llamó a la próxima Administración Federal a re direccionar los subsidios e invertir en infraestructura agropecuaria para la producción de granos básicos.

Juan Pablo Rojas Pérez, enfatizó que si bien son interesantes las propuestas de dar empleo a migrantes centroamericanos, primero debe atenderse la demanda laboral del medio rural a fin de no generar inconformidades entre los mexicanos que carecen de vida digna e ingresos constantes.

El líder de la CNPAMM, quien anunció que al V Congreso Nacional Maicero “Por la Transformación y una Revolución Productiva”, a celebrarse el 8 de noviembre, asistirá el próximo titular de Sagarpa, Víctor Villalobos, a quien le solicitarán que sea testigo de honor de la constitución del Consejo Técnico Nacional de la Cadena de Valor Maíz México, dio a conocer las proyecciones de producción para 2018 de solo 16 millones de toneladas ante una temporada de lluvias muy irregular.

Detalló que la reducción en la producción se estima entre 2 y 3 millones de toneladas de tal suerte que el nivel de importaciones de maíz se ubicará en 18 millones de toneladas.

Rojas Pérez, en su calidad de líder nacional de productores de maíz insistió en que deben generarse las condiciones para incentivar la producción de maíz, la cual en 2018 será “raquítica”, a través de una política agrícola enfocada a la construcción de infraestructura carretera, maquinaria agrícola, silos, bodegas y extensionismo rural, donde estén considerados los jóvenes y la mujeres.

Indicó que actualmente los productores de maíz están en la incertidumbre sobre los precios de garantía que tendrá Segalmex para el sector de 5 mil 610 pesos por tonelada pero por otro lado están el precio libre de entre 3 mil 200 a 3 mil 600 pesos por tonelada, más el precio objetivo que se ubica en 3 mil 960 pesos por toneladas. Cifras a las que se suman los 10 mil a 15 mil pesos para desincentivar la producción de cultivos ilícitos.

Entonces, dijo, con estas cifras si bien pueden ser positivas también es cierto que debe considerarse el precio de los alimentos vinculados como la leche, la tortilla, la carne y el huevo, a fin de que los costos no impacten el valor de la Canasta Básica Alimentaria y que los industriales de la masa y la tortilla consideren a los consumidores de zonas rurales y urbanas.